Vinificación

La vinificación comprende una serie de procesos con los que se elabora el vino. Para muchos enólogos la viticultura comienza en la viña. El clima, el tipo de suelo sobre el que se asienten la cepas, su modo de conducción, la poda y, sobre todo el tipo de viticultura aplicada determinan, independientemente de sus técnicas de elaboración, cómo se...

La vinificación comprende una serie de procesos con los que se elabora el vino. Para muchos enólogos la viticultura comienza en la viña. El clima, el tipo de suelo sobre el que se asienten la cepas, su modo de conducción, la poda y, sobre todo el tipo de viticultura aplicada determinan, independientemente de sus técnicas de elaboración, cómo será un vino. Las etapas que siguen la elaboración de un vino no siguen, como en todo proceso artesanal, un método de obligado cumplimiento; maceraciones, fermentaciones y crianzas se desarrollan (o en algunos casos no) en depósitos de acero inoxidable, de hormigón o de madera, con o sin batonages, según las directrices del enólogo, llegando a ser uno de los secretos mejor guardados. La calidad de un vino, está en la combinación de una serie de factores, en los que la naturaleza y, cómo no, la mano del hombre, juegan un papel fundamental.

Si nos ceñimos a la producción en sí, el procedimiento de elaborar vino comienza con la Vendimia, que puede ser mecánica y manual, en función de las características del terreno y del tipo de uva; cada vez encontramos a más enólogos que se decantan por la recolección manual, en envases y capachos pequeños para que los racimos lleguen a la bodega en las mejores condiciones, para iniciar el despalillado, estrujado y encubado.

La Maceración consiste en dejar en reposo, preferiblemente en frío, los granos de uva, junto con sus hollejos, semillas y mosto, antes de ser prensadas, para extraer de las propiedades de la uva. En La Rioja alavesa y Rioja alta, es frecuente elaborar los tintos jóvenes con el método de maceración carbónica, dejando que las uvas de Tempranillo inicien la fermentación alcohólica en una atmósfera de dióxido de carbono antes de ser aplastadas por el prensado.

La fermentación alcohólica es un proceso de descomposición de materia orgánica, que se origina por determinadas levaduras que se encuentran de forma natural en los hollejos. Bioquímicamente, la glucosa del mosto de la uva se convierte en etanol y CO2 (que a la vista es un ligero burbujeo), desprendiendo calor.

Fermentación maloláctica del vino es la transformación del ácido málico en láctico, por la presencia en el mosto de bacterias lácticas que se encuentran en la pulpa y los hollejos de las uvas maduras. La fermentación maloláctica reduce la acidez en los vinos y sus sabores vegetales, y potencia los sabores frutales.

El batonage, bazuqueo o bastoneo de lías, consiste en mantener las lias en suspensión y removerlas, para extraer más polisacáridos y manoproteínas de las lías. Es el secreto de un vino equilibrado, ya sea blanco o tinto, que combina el dulzor con la acidez y contribuye a dar estructura,

La Crianza es el proceso de envejecimiento y madurez de un vino. Algunos de los parámetros de la crianza, como los tiempos mínimos de estancia en barrica y en botella los marcan las denominaciones de origen de cada zona vinícola. En función de su mayor o menor duración, encontramos vinos jóvenes, vinos roble o de crianza corta (típicos de Ribera del Duero), vinos de crianza, reserva y grandes reservas.

Más

Vinificación

 There are no products in this category.